Un manifiesto condena los últimos atentados contra cristianos en Oriente
Los principales representantes religiosos islámicos de Francia se suman a la iniciativa
La iniciativa es inédita y de un alcance simbólico profundo. Por primera vez en Francia, un nutrido grupo de personalidades de confesión y/o cultura musulmana han lanzado un manifiesto público donde condenan con inusual firmeza el terrorismo islamista y muestran su solidaridad con los cristianos de Oriente, víctimas de una reciente oleada de atentados perpetrados por grupos terroristas fundamentalistas.
El manifiesto, titulado “El islam, escarnecido por los terroristas”, ha sido promovido por el semanario Respect Magazine y fue publicado ayer por el diario ''Libération. Entre los primeros 60 firmantes hay artistas, escritores, empresarios, médicos, periodistas, compositores, catedráticos, sociólogos, arquitectos, cineastas, presidentes de asociaciones cívicas, concejales, funcionarios y guías espirituales. Los principales representantes religiosos del islam en Francia también se han sumado: así Mohamed Moussaui, presidente del Consejo Francés del Culto Musulmán; Dalil Boubakeur, rector de la Gran Mezquita de París, o Tareg Oubrou, gran imán de Burdeos.
Tras referirse a las “atrocidades cometidas en nombre del islam” contra los cristianos en Egipto y en Iraq, el manifiesto proclama “alto y fuerte” que “estos asesinos no son el islam y no representan en absoluto a losmusulmanes”. “Queremos significar a través de este llamamiento nuestro rechazo a este rapto de nosotros mismos”, subrayan los firmantes, que denuncian a los “falsarios” que pretenden “usurpar la identidad” de los musulmanes, a los “extremistas” que utilizan la religión como “un arma”.
“El asesinato de cristianos, como de todo ser humano, es un horror absoluto. Y es también al islam al que se asesina cometiendo crímenes en su nombre”, prosigue el escrito, cuyos signatarios expresan su “indignación” por estos crímenes y su “rechazo de la intolerancia y de la violencia cometidas, en todo el mundo, contra las minorías”. El manifiesto termina denunciando a quienes “escarnecen su fe o su identidad en nombre del islam” y abogando por la “convivencia” en sociedades multiconfesionales.
Los redactores del texto, Marc Cheb Sun y Ousmane Ndiaye, han justificado su iniciativa en la necesidad de “hacer visibles y audibles sentimientos compartidos por muchos (musulmanes de Francia) que necesitaban poder expresarse públicamente” y la desvinculan de las reclamaciones que algunos políticos –como el diputado de la UMP Bernard Carayon– han lanzado a los musulmanes instándoles a condenar los atentados. “(Estas declaraciones) no pueden obligarnos a hablar, pero tampoco deben impulsar el silencio”, han argumentado.
Si condenas ha habido a título personal, hasta ahora había faltado un pronunciamiento colectivo. Algunos lo echaban en falta, como Naïma M’Faddel-Ntidam, presidenta de La Maison d’Averroès. “Ya era hora de que los franceses de confesión o cultura musulmana pudieran hacer audible su indignación, con más razón cuando esos actos son cometidos en nombre de su fe”, dice.
Lo cierto es que la comunidad musulmana estaba obligada a hacer algo para intentar rebajar la tensión que los crímenes contra los cristianos de Oriente ha suscitado en Francia. Un reciente sondeo del instituto Ifop, publicado la semana pasada, ponía de relieve que el 42% de los franceses ven a los musulmanes como una amenaza para la identidad del país y el 68% considera que no están bien integrados en la sociedad. Esta percepción negativa va pareja con un aumento de la atracción de las ideas de la extrema derecha: otro sondeo, este de TNS Sofres, revela que hoy el 22% de los franceses se dicen de acuerdo con las ideas del Frente Nacional de Le Pen.
jueves, 13 de enero de 2011
viernes, 17 de diciembre de 2010
“los cristianos son el grupo religioso que sufre mayor persecución a causa de su fe”
Benedicto XVI denuncia que “los cristianos son el grupo religioso que sufre mayor persecución a causa de su fe”
150.000 cristianos son asesinados cada año por odio religioso. “La libertad religiosa no es patrimonio exclusivo de los creyentes, sino de toda la familia de los pueblos de la Tierra”, señala el Papa en su mensaje con motivo de la Jornada Mundial de la Paz .
El Papa denuncia en el documento las "persecuciones y terribles actos de violencia y de intolerancia religiosa".
Cada año son asesinados un gran número de cristianos solo por el hecho de profesar su fe.
Mujer rezando en una iglesia de Bagdad, sacudida a menudo por atentados contra cristianos.
Mensaje del Papa para la Jornada Mundial de la Paz 2011: “La libertad religiosa, camino para la paz”.
Esta vez sí: los grupos laicistas impiden la misa en la Facultad de Económicas de la UB con la tolerancia de la decana.
La ONU, gran ausente en los casos de persecución de cristianos: ignora el caso de la cristiana Asia Bibi
El Papa Benedicto XVI plasmó este jueves, 16 de diciembre, en su Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2011, el desolador panorama actual de la situación de la libertad religiosa en el mundo y advirtió que la religión cristiana es la más perseguida a lo largo y ancho del planeta.
“Los cristianos son actualmente el grupo religioso que sufre mayor número de persecuciones a causa de su fe”, denuncia el Pontífice en un documento presentado por el cardenal ghanés Peter Turkson en el que dedica dos puntos enteros a hablar sobre la situación de los cristianos perseguidos en el mundo, especialmente en Asia y África.
Como recordó también en rueda de prensa el responsable vaticano estadounidense monseñor Anthony Frontiero, el número de cristianos que son asesinados cada año por causa de odio religioso se puede cifrar en 150.000.
En el mensaje del Papa, que será proclamado solemnemente el próximo 1 de enero de 2011, Benedicto XVI sienta al mismo tiempo las bases para una sistematización de sus enseñanzas sobre la “laicidad positiva”, un concepto muy importante en este pontificado, y que ha sido clave en sus viajes a Estados Unidos, Francia e Inglaterra, entre otras intervenciones.
En ese sentido, Benedicto XVI resalta que "la libertad religiosa no es patrimonio exclusivo de los creyentes, sino de toda la familia de los pueblos de la Tierra", que se trata de un "elemento imprescindible del Estado de derecho; no se puede negar sin dañar al mismo tiempo los demás derechos y libertades fundamentales, pues es su síntesis y su corolario".
“Hostilidad encubierta”.
El documento para la Jornada Mundial de la Paz 2011 contiene en cualquier caso una buena parte de denuncia, especialmente sobre la situación de los cristianos en zonas de Asia y África, así como de la “hostilidad encubierta” en las sociedades occidentales.
Así, en su primer punto, arranca con un recuerdo especial hacia los cristianos de Iraq, “los recientes sufrimientos de la comunidad cristiana”, según informa la agencia Zenit.
“Este año que termina también ha estado marcado lamentablemente por persecuciones, discriminaciones, por terribles actos de violencia y de intolerancia religiosa", señala el Pontífice.
De modo especial, el Papa condena “el vil ataque contra la catedral sirio-católica Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, de Bagdad, en la que el 31 de octubre pasado fueron asesinados dos sacerdotes y más de cincuenta fieles, mientras estaban reunidos para la celebración de la Santa Misa”.
“En los días siguientes se han sucedido otros ataques, también a casas privadas, provocando miedo en la comunidad cristiana y el deseo en muchos de sus miembros de emigrar para encontrar mejores condiciones de vida”, destaca.
También manifiesta su cercanía y la de la Iglesia a los cristianos iraquíes, y agradece las acciones de los Gobiernos “que se esfuerzan por aliviar los sufrimientos de estos hermanos”, mientras pide a todos los católicos “rezar por sus hermanos en la fe, que sufren violencias e intolerancias, y a ser solidarios con ellos”.
Situación “inaceptable”.
El Papa constata “con dolor” que “en algunas regiones del mundo la profesión y expresión de la propia religión comporta un riesgo para la vida y la libertad personal”.
“Particularmente en Asia y África, las víctimas son principalmente miembros de las minorías religiosas, a los que se les impide profesar libremente o cambiar la propia religión a través de la intimidación y la violación de los derechos, de las libertades fundamentales y de los bienes esenciales, llegando incluso a la privación de la libertad personal o de la misma vida”, dice el texto.
En otras regiones, sin embargo, “se dan formas más silenciosas y sofisticadas de prejuicio y de oposición hacia los creyentes y los símbolos religiosos”, continúa.
“Son formas que fomentan a menudo el odio y el prejuicio, y no coinciden con una visión serena y equilibrada del pluralismo y la laicidad de las instituciones, además del riesgo para las nuevas generaciones de perder el contacto con el precioso patrimonio espiritual de sus países”.
Los más perseguidos.
Los cristianos, subraya, “son actualmente el grupo religioso que sufre el mayor número de persecuciones a causa de su fe. Muchos sufren cada día ofensas y viven frecuentemente con miedo por su búsqueda de la verdad, su fe en Jesucristo y por su sincero llamamiento a que se reconozca la libertad religiosa”.
“Todo esto no se puede aceptar, porque constituye una ofensa a Dios y a la dignidad humana; además es una amenaza a la seguridad y a la paz, e impide la realización de un auténtico desarrollo humano integral”, denuncia.
“Negar o limitar de manera arbitraria” la libertad religiosa, así como “oscurecer el papel público de la religión”, supone “generar una sociedad injusta, que no se ajusta a la verdadera naturaleza de la persona humana”.
Ante el laicismo hostil.
El Papa hace una reflexión para que “en Occidente, especialmente en Europa, cesen la hostilidad y los prejuicios contra los cristianos, por el simple hecho de que intentan orientar su vida en coherencia con los valores y principios contenidos en el Evangelio”.
Benedicto XVI se refiere en el documento a las “formas más sofisticadas de hostilidad contra la religión, que en los países occidentales se expresan a veces renegando de la historia y de los símbolos religiosos en los que se reflejan la identidad y la cultura de la mayoría de los ciudadanos”.
Y añade que “la misma determinación con la que se condenan las formas de fanatismo y fundamentalismo religioso ha de animar la oposición a todas las formas de hostilidad contra la religión que limitan el papel público de los creyentes en la vida civil y política”.
“Que Europa sepa más bien reconciliarse con sus propias raíces cristianas, que son fundamentales para comprender el papel que ha tenido, que tiene y que quiere tener en la historia; de esta manera, sabrá experimentar la justicia, la concordia y la paz, cultivando un sincero diálogo con todos los pueblos”, concluye.
150.000 cristianos son asesinados cada año por odio religioso. “La libertad religiosa no es patrimonio exclusivo de los creyentes, sino de toda la familia de los pueblos de la Tierra”, señala el Papa en su mensaje con motivo de la Jornada Mundial de la Paz .
El Papa denuncia en el documento las "persecuciones y terribles actos de violencia y de intolerancia religiosa".
Cada año son asesinados un gran número de cristianos solo por el hecho de profesar su fe.
Mujer rezando en una iglesia de Bagdad, sacudida a menudo por atentados contra cristianos.
Mensaje del Papa para la Jornada Mundial de la Paz 2011: “La libertad religiosa, camino para la paz”.
Esta vez sí: los grupos laicistas impiden la misa en la Facultad de Económicas de la UB con la tolerancia de la decana.
La ONU, gran ausente en los casos de persecución de cristianos: ignora el caso de la cristiana Asia Bibi
El Papa Benedicto XVI plasmó este jueves, 16 de diciembre, en su Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2011, el desolador panorama actual de la situación de la libertad religiosa en el mundo y advirtió que la religión cristiana es la más perseguida a lo largo y ancho del planeta.
“Los cristianos son actualmente el grupo religioso que sufre mayor número de persecuciones a causa de su fe”, denuncia el Pontífice en un documento presentado por el cardenal ghanés Peter Turkson en el que dedica dos puntos enteros a hablar sobre la situación de los cristianos perseguidos en el mundo, especialmente en Asia y África.
Como recordó también en rueda de prensa el responsable vaticano estadounidense monseñor Anthony Frontiero, el número de cristianos que son asesinados cada año por causa de odio religioso se puede cifrar en 150.000.
En el mensaje del Papa, que será proclamado solemnemente el próximo 1 de enero de 2011, Benedicto XVI sienta al mismo tiempo las bases para una sistematización de sus enseñanzas sobre la “laicidad positiva”, un concepto muy importante en este pontificado, y que ha sido clave en sus viajes a Estados Unidos, Francia e Inglaterra, entre otras intervenciones.
En ese sentido, Benedicto XVI resalta que "la libertad religiosa no es patrimonio exclusivo de los creyentes, sino de toda la familia de los pueblos de la Tierra", que se trata de un "elemento imprescindible del Estado de derecho; no se puede negar sin dañar al mismo tiempo los demás derechos y libertades fundamentales, pues es su síntesis y su corolario".
“Hostilidad encubierta”.
El documento para la Jornada Mundial de la Paz 2011 contiene en cualquier caso una buena parte de denuncia, especialmente sobre la situación de los cristianos en zonas de Asia y África, así como de la “hostilidad encubierta” en las sociedades occidentales.
Así, en su primer punto, arranca con un recuerdo especial hacia los cristianos de Iraq, “los recientes sufrimientos de la comunidad cristiana”, según informa la agencia Zenit.
“Este año que termina también ha estado marcado lamentablemente por persecuciones, discriminaciones, por terribles actos de violencia y de intolerancia religiosa", señala el Pontífice.
De modo especial, el Papa condena “el vil ataque contra la catedral sirio-católica Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, de Bagdad, en la que el 31 de octubre pasado fueron asesinados dos sacerdotes y más de cincuenta fieles, mientras estaban reunidos para la celebración de la Santa Misa”.
“En los días siguientes se han sucedido otros ataques, también a casas privadas, provocando miedo en la comunidad cristiana y el deseo en muchos de sus miembros de emigrar para encontrar mejores condiciones de vida”, destaca.
También manifiesta su cercanía y la de la Iglesia a los cristianos iraquíes, y agradece las acciones de los Gobiernos “que se esfuerzan por aliviar los sufrimientos de estos hermanos”, mientras pide a todos los católicos “rezar por sus hermanos en la fe, que sufren violencias e intolerancias, y a ser solidarios con ellos”.
Situación “inaceptable”.
El Papa constata “con dolor” que “en algunas regiones del mundo la profesión y expresión de la propia religión comporta un riesgo para la vida y la libertad personal”.
“Particularmente en Asia y África, las víctimas son principalmente miembros de las minorías religiosas, a los que se les impide profesar libremente o cambiar la propia religión a través de la intimidación y la violación de los derechos, de las libertades fundamentales y de los bienes esenciales, llegando incluso a la privación de la libertad personal o de la misma vida”, dice el texto.
En otras regiones, sin embargo, “se dan formas más silenciosas y sofisticadas de prejuicio y de oposición hacia los creyentes y los símbolos religiosos”, continúa.
“Son formas que fomentan a menudo el odio y el prejuicio, y no coinciden con una visión serena y equilibrada del pluralismo y la laicidad de las instituciones, además del riesgo para las nuevas generaciones de perder el contacto con el precioso patrimonio espiritual de sus países”.
Los más perseguidos.
Los cristianos, subraya, “son actualmente el grupo religioso que sufre el mayor número de persecuciones a causa de su fe. Muchos sufren cada día ofensas y viven frecuentemente con miedo por su búsqueda de la verdad, su fe en Jesucristo y por su sincero llamamiento a que se reconozca la libertad religiosa”.
“Todo esto no se puede aceptar, porque constituye una ofensa a Dios y a la dignidad humana; además es una amenaza a la seguridad y a la paz, e impide la realización de un auténtico desarrollo humano integral”, denuncia.
“Negar o limitar de manera arbitraria” la libertad religiosa, así como “oscurecer el papel público de la religión”, supone “generar una sociedad injusta, que no se ajusta a la verdadera naturaleza de la persona humana”.
Ante el laicismo hostil.
El Papa hace una reflexión para que “en Occidente, especialmente en Europa, cesen la hostilidad y los prejuicios contra los cristianos, por el simple hecho de que intentan orientar su vida en coherencia con los valores y principios contenidos en el Evangelio”.
Benedicto XVI se refiere en el documento a las “formas más sofisticadas de hostilidad contra la religión, que en los países occidentales se expresan a veces renegando de la historia y de los símbolos religiosos en los que se reflejan la identidad y la cultura de la mayoría de los ciudadanos”.
Y añade que “la misma determinación con la que se condenan las formas de fanatismo y fundamentalismo religioso ha de animar la oposición a todas las formas de hostilidad contra la religión que limitan el papel público de los creyentes en la vida civil y política”.
“Que Europa sepa más bien reconciliarse con sus propias raíces cristianas, que son fundamentales para comprender el papel que ha tenido, que tiene y que quiere tener en la historia; de esta manera, sabrá experimentar la justicia, la concordia y la paz, cultivando un sincero diálogo con todos los pueblos”, concluye.
martes, 16 de noviembre de 2010
Cartas de Pilar Rahola de bienvenida del Papa a Barcelona
¡Bienvenido a Barcelona!
Wojtyla surfeó sobre los retos actuales, pero no hizo submarinismo; Ratzinger es un pensador
Pilar Rahola
Debió de ser por esa tendencia mía a nadar contra la corriente, cuando la marea parece demasiado previsible. Lo digo porque a diferencia de la mayoría, a mí nunca me gustó el estilo Wojtyla, sobrecargado de efectos mediáticos, tan inmerso en la cultura del espectáculo, que su entierro pareció el de una estrella de rock. Era casi como una especie de Madonna de lo religioso, y su enorme carisma popular nunca casó con un pontificado rico en conceptos profundos. Para decirlo con una metáfora al uso, Wojtyla surfeó sobre los grandes retos de su tiempo, pero nunca hizo submarinismo.
Ratzinger, en cambio, siempre me pareció un pensador importante y cuando tuve la ocasión de leer su diálogo sobre la razón y la fe con Jürgen Habermas, que se celebró en la Academia Católica de Baviera en el 2004, me convencí de que, además de profundo, este hombre era valiente, no en vano asumía los retos más complejos de la modernidad. Lógicamente, sus postulados y los míos distan tanto como la misma razón y fe de su diálogo, pero si algo resulta estimulante es el debate de ideas confrontadas, especialmente cuando debajo de ellas hay mucha lectura y mucha reflexión.
Al fin y al cabo, lo enriquecedor no es coincidir en las respuestas, sino atreverse a formular las preguntas difíciles. Y sin duda Ratzinger es un hombre que se interroga.
Por supuesto, ello no acalla las críticas que deben hacerse al Vaticano, especialmente en cuestiones socialmente hirientes. Pero también es cierto que desde Juan XXIII no se había visto un Papa más decidido a poner foco en los rincones más oscuros de la Iglesia. Y sus postulados respecto al islam o a la relación con la secularidad son de alto vuelo. Ahí está su discurso en Westminster.
Veremos cómo sigue, pero, sin tantos aspavientos y con menos carisma que otros, Ratzinger demuestra una categoría intelectual que sin duda enriquece su papado.
De momento, lo tendremos en Barcelona y, como era de esperar, su visita ha concitado todo tipo de polémicas, desde las más razonadas, como las de los vecinos, hasta las más estúpidas, intentando arrimar el ya jurásico discurso anticlerical al molino político.
Personalmente, estoy encantada de su visita, y no sólo por lo obvio: pone a Barcelona en el mapa, consagra un monumento histórico, es el líder espiritual de miles de nosotros, hablará en catalán, etcétera.
Además, creo que este Papa desea fervientemente construir puentes de diálogo entre religiones, y esa voluntad, en los tiempos actuales, es una actitud luminosa.
Bienvenido, pues, Sa Santedat. Bienvenido en nombre de algunos de esos no creyentes como yo misma que no confundimos nuestras convicciones con la mala educación y que pensamos que el diálogo entre razón y fe es uno de los más profundos que pueden darse.
Bienvenido y gracias por culminar el sueño de Gaudí, que es el sueño de miles de catalanes.
__________________________________________________________
Segunda parte
No entiendo los aspavientos porque el Papa esté por la familia o contra del aborto; ¿esperaban un hippy?
Pilar Rahola
Varias reflexiones, al albur del histórico viaje de Benedicto XVI a Barcelona. La primera, el éxito.
Un éxito sin paliativos, por mucho que se intente tirar agua descreída a tan sacro vino.
Ciertamente no sé si los miles de personas que había en las calles eran menos de las esperadas, pero los datos de audiencia de la televisión son muy rotundos.
Que el 33% de la audiencia televisiva estuviera viendo una misa que duró tres horas, más el ángelus, significa un nivel sólo equiparable al fútbol.
Por supuesto, debió de ayudar la magnífica realización que hizo TV3, de una belleza plástica extraordinaria, pero la paciencia de tres horas requiere algo más que belleza, requiere convicción.
Y aguantó el 33% de media.
Quizás el éxito de una visita de estas características, en pleno siglo XXI, tiene más que ver con la televisión que con la calle.
Además hay que sumar el éxito internacional que este acontecimiento significa tanto para la Sagrada Família como para la propia Barcelona, cuyos ingresos turísticos no dudo que aumentarán sensiblemente.
Incluso, por tener, hasta han tenido éxito los contrarios a la visita, que han podido gozar de su minuto warholiano de gloria en los periódicos de medio mundo.
Por cierto, ¿es necesario ser hortera para protestar contra el Papa? Por supuesto no me refiero a todas las protestas, pero algunas parecían más una pasarela de vulgaridad que una protesta cívica.
Más allá de esta cuestión, queda lo espiritual de la visita, las declaraciones y las polémicas.
En este sentido, algunas cosas.
Una, que no entiendo los aspavientos porque el Papa defienda un modelo de familia o esté contra del aborto.
¿Qué nos esperábamos? ¿Un papa hippy?
Escandalizarse porque el líder de una gran religión preserva su ortodoxia más allá de los tiempos es no entender nada de su papel.
Otra cosa sería que la ortodoxia religiosa hiciera las leyes, pero ahí está precisamente la modernidad, que ha puesto a cada Dios en su casa y a la ley en la de todos.
Por supuesto, este gran mamut que tiene dos mil años de historia va muy lento con los cambios, pero ello es una cuestión que atañe a los católicos, que ya están con sus cuitas desde hace tiempo.
Aunque lógicamente no es de recibo el papel relegado que la Iglesia otorga a la mujer, y queda como metáfora la lacerante imagen de las monjas limpiando el altar.
Y la gratuita polémica sobre los años treinta es un patinazo –o un roucovarelazo– que nos podríamos haber ahorrado.
Pero con todo, Ratzinger deja tras su paso una Sagrada Família engrandecida, una comunidad católica emocionada y un debate abierto sobre el papel de las religiones en la sociedad moderna que es muy necesario.
Y sobre ello ha dicho cosas interesantes.
En definitiva, un viaje positivo para los creyentes, interesante para los descreídos y positivo para la ciudad.
Ojalá otros líderes religiosos aportaran tanto…
Wojtyla surfeó sobre los retos actuales, pero no hizo submarinismo; Ratzinger es un pensador
Pilar Rahola
Debió de ser por esa tendencia mía a nadar contra la corriente, cuando la marea parece demasiado previsible. Lo digo porque a diferencia de la mayoría, a mí nunca me gustó el estilo Wojtyla, sobrecargado de efectos mediáticos, tan inmerso en la cultura del espectáculo, que su entierro pareció el de una estrella de rock. Era casi como una especie de Madonna de lo religioso, y su enorme carisma popular nunca casó con un pontificado rico en conceptos profundos. Para decirlo con una metáfora al uso, Wojtyla surfeó sobre los grandes retos de su tiempo, pero nunca hizo submarinismo.
Ratzinger, en cambio, siempre me pareció un pensador importante y cuando tuve la ocasión de leer su diálogo sobre la razón y la fe con Jürgen Habermas, que se celebró en la Academia Católica de Baviera en el 2004, me convencí de que, además de profundo, este hombre era valiente, no en vano asumía los retos más complejos de la modernidad. Lógicamente, sus postulados y los míos distan tanto como la misma razón y fe de su diálogo, pero si algo resulta estimulante es el debate de ideas confrontadas, especialmente cuando debajo de ellas hay mucha lectura y mucha reflexión.
Al fin y al cabo, lo enriquecedor no es coincidir en las respuestas, sino atreverse a formular las preguntas difíciles. Y sin duda Ratzinger es un hombre que se interroga.
Por supuesto, ello no acalla las críticas que deben hacerse al Vaticano, especialmente en cuestiones socialmente hirientes. Pero también es cierto que desde Juan XXIII no se había visto un Papa más decidido a poner foco en los rincones más oscuros de la Iglesia. Y sus postulados respecto al islam o a la relación con la secularidad son de alto vuelo. Ahí está su discurso en Westminster.
Veremos cómo sigue, pero, sin tantos aspavientos y con menos carisma que otros, Ratzinger demuestra una categoría intelectual que sin duda enriquece su papado.
De momento, lo tendremos en Barcelona y, como era de esperar, su visita ha concitado todo tipo de polémicas, desde las más razonadas, como las de los vecinos, hasta las más estúpidas, intentando arrimar el ya jurásico discurso anticlerical al molino político.
Personalmente, estoy encantada de su visita, y no sólo por lo obvio: pone a Barcelona en el mapa, consagra un monumento histórico, es el líder espiritual de miles de nosotros, hablará en catalán, etcétera.
Además, creo que este Papa desea fervientemente construir puentes de diálogo entre religiones, y esa voluntad, en los tiempos actuales, es una actitud luminosa.
Bienvenido, pues, Sa Santedat. Bienvenido en nombre de algunos de esos no creyentes como yo misma que no confundimos nuestras convicciones con la mala educación y que pensamos que el diálogo entre razón y fe es uno de los más profundos que pueden darse.
Bienvenido y gracias por culminar el sueño de Gaudí, que es el sueño de miles de catalanes.
__________________________________________________________
Segunda parte
No entiendo los aspavientos porque el Papa esté por la familia o contra del aborto; ¿esperaban un hippy?
Pilar Rahola
Varias reflexiones, al albur del histórico viaje de Benedicto XVI a Barcelona. La primera, el éxito.
Un éxito sin paliativos, por mucho que se intente tirar agua descreída a tan sacro vino.
Ciertamente no sé si los miles de personas que había en las calles eran menos de las esperadas, pero los datos de audiencia de la televisión son muy rotundos.
Que el 33% de la audiencia televisiva estuviera viendo una misa que duró tres horas, más el ángelus, significa un nivel sólo equiparable al fútbol.
Por supuesto, debió de ayudar la magnífica realización que hizo TV3, de una belleza plástica extraordinaria, pero la paciencia de tres horas requiere algo más que belleza, requiere convicción.
Y aguantó el 33% de media.
Quizás el éxito de una visita de estas características, en pleno siglo XXI, tiene más que ver con la televisión que con la calle.
Además hay que sumar el éxito internacional que este acontecimiento significa tanto para la Sagrada Família como para la propia Barcelona, cuyos ingresos turísticos no dudo que aumentarán sensiblemente.
Incluso, por tener, hasta han tenido éxito los contrarios a la visita, que han podido gozar de su minuto warholiano de gloria en los periódicos de medio mundo.
Por cierto, ¿es necesario ser hortera para protestar contra el Papa? Por supuesto no me refiero a todas las protestas, pero algunas parecían más una pasarela de vulgaridad que una protesta cívica.
Más allá de esta cuestión, queda lo espiritual de la visita, las declaraciones y las polémicas.
En este sentido, algunas cosas.
Una, que no entiendo los aspavientos porque el Papa defienda un modelo de familia o esté contra del aborto.
¿Qué nos esperábamos? ¿Un papa hippy?
Escandalizarse porque el líder de una gran religión preserva su ortodoxia más allá de los tiempos es no entender nada de su papel.
Otra cosa sería que la ortodoxia religiosa hiciera las leyes, pero ahí está precisamente la modernidad, que ha puesto a cada Dios en su casa y a la ley en la de todos.
Por supuesto, este gran mamut que tiene dos mil años de historia va muy lento con los cambios, pero ello es una cuestión que atañe a los católicos, que ya están con sus cuitas desde hace tiempo.
Aunque lógicamente no es de recibo el papel relegado que la Iglesia otorga a la mujer, y queda como metáfora la lacerante imagen de las monjas limpiando el altar.
Y la gratuita polémica sobre los años treinta es un patinazo –o un roucovarelazo– que nos podríamos haber ahorrado.
Pero con todo, Ratzinger deja tras su paso una Sagrada Família engrandecida, una comunidad católica emocionada y un debate abierto sobre el papel de las religiones en la sociedad moderna que es muy necesario.
Y sobre ello ha dicho cosas interesantes.
En definitiva, un viaje positivo para los creyentes, interesante para los descreídos y positivo para la ciudad.
Ojalá otros líderes religiosos aportaran tanto…
viernes, 8 de octubre de 2010
Carta de un sacerdote a los periodistas
Abril, 2010
Querido hermano y hermana periodista:
Soy un simple sacerdote católico. Me siento feliz y orgulloso de mi vocación. Hace veinte años que vivo en Angola como misionero.
Me da un gran dolor por el profundo mal que personas que deberían de ser señales del amor de Dios, sean un puñal en la vida de inocentes. No hay palabra que justifique tales actos. No hay duda que la Iglesia no puede estar, sino del lado de los débiles, de los más indefensos. Por lo tanto todas las medidas que sean tomadas para la protección, prevención de la dignidad de los niños será siempre una prioridad absoluta.
Veo en muchos medios de información, sobre todo en vuestro periódico la ampliación del tema en forma morbosa, investigando en detalles la vida de algún sacerdote pedófilo. Así aparece uno de una ciudad de USA, de la década del 70, otro en Australia de los años 80 y así de frente, otros casos recientes… Ciertamente todo condenable! Se ven algunas presentaciones periodísticas ponderadas y equilibradas, otras amplificadas, llenas de preconceptos y hasta odio.
¡Es curiosa la poca noticia y desinterés por miles y miles de sacerdotes que se consumen por millones de niños, por los adolescentes y los más desfavorecidos en los cuatro ángulos del mundo! Pienso que a vuestro medio de información no le interesa que yo haya tenido que transportar, por caminos minados en el año 2002, a muchos niños desnutridos desde Cangumbe a Lwena (Angola), pues ni el gobierno se disponía y las ONG’s no estaban autorizadas; que haya tenido que enterrar decenas de pequeños fallecidos entre los desplazados de guerra y los que han retornado; que le hayamos salvado la vida a miles de personas en México mediante el único puesto médico en 90.000 km2, así como con la distribución de alimentos y semillas; que hayamos dado la oportunidad de educación en estos 10 años y escuelas a más de 110.000 niños...
No es de interés que con otros sacerdotes hayamos tenido que socorrer la crisis humanitaria de cerca de 15.000 personas en los acuartelamientos de la guerrilla, después de su rendición, porque no llegaban los alimentos del Gobierno y la ONU. No es noticia que un sacerdote de 75 años, el P. Roberto, por las noches recorra las ciudad de Luanda curando a los chicos de la calle, llevándolos a una casa de acogida, para que se desintoxiquen de la gasolina, que alfabeticen cientos de presos; que otros sacerdotes, como P. Stefano, tengan casas de pasaje para los chicos que son golpeados, maltratados y hasta violentados y buscan un refugio.
Tampoco que Fray Maiato con sus 80 años, pase casa por casa confortando los enfermos y desesperados. No es noticia que más de 60.000 de los 400.000 sacerdotes, y religiosos hayan dejado su tierra y su familia para servir a sus hermanos en una leprosería, en hospitales, campos de refugiados, orfanatos para niños acusados de hechiceros o huérfanos de padres que fallecieron con Sida, en escuelas para los más pobres, en centros de formación profesional, en centros de atención a cero positivos… o sobretodo, en parroquias y misiones dando motivaciones a la gente para vivir y amar.
No es noticia que mi amigo, el P. Marcos Aurelio, por salvar a unos jóvenes durante la guerra en Angola, los haya transportado de Kalulo a Dondo y volviendo a su misión haya sido ametrallado en el camino; que el hermano Francisco, con cinco señoras catequistas, por ir a ayudar a las áreas rurales más recónditas hayan muerto en un accidente en la calle; que decenas de misioneros en Angola hayan muerto por falta de socorro sanitario, por una simple malaria; que otros hayan saltado por los aires, a causa de una mina, visitando a su gente. En el cementerio de Kalulo están las tumbas de los primeros sacerdotes que llegaron a la región…Ninguno pasa los 40 años.
No es noticia acompañar la vida de un Sacerdote “normal” en su día a día, en sus dificultades y alegrías consumiendo sin ruido su vida a favor de la comunidad que sirve.
La verdad es que no procuramos ser noticia, sino simplemente llevar la Buena Noticia, esa noticia que sin ruido comenzó en la noche de Pascua. Hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece.
No pretendo hacer una apología de la Iglesia y de los sacerdotes. El sacerdote no es ni un héroe ni un neurótico. Es un simple hombre, que con su humanidad busca seguir a Jesús y servir sus hermanos. Hay miserias, pobrezas y fragilidades como en cada ser humano; y también belleza y bondad como en cada criatura…
Insistir en forma obsesionada y persecutoria en un tema perdiendo la visión de conjunto crea verdaderamente caricaturas ofensivas del sacerdocio católico en la cual me siento ofendido.
Sólo le pido amigo periodista, busque la Verdad, el Bien y la Belleza.
Eso lo hará noble en su profesión.
En Cristo,
P. Martín Lasarte sdb
Querido hermano y hermana periodista:
Soy un simple sacerdote católico. Me siento feliz y orgulloso de mi vocación. Hace veinte años que vivo en Angola como misionero.
Me da un gran dolor por el profundo mal que personas que deberían de ser señales del amor de Dios, sean un puñal en la vida de inocentes. No hay palabra que justifique tales actos. No hay duda que la Iglesia no puede estar, sino del lado de los débiles, de los más indefensos. Por lo tanto todas las medidas que sean tomadas para la protección, prevención de la dignidad de los niños será siempre una prioridad absoluta.
Veo en muchos medios de información, sobre todo en vuestro periódico la ampliación del tema en forma morbosa, investigando en detalles la vida de algún sacerdote pedófilo. Así aparece uno de una ciudad de USA, de la década del 70, otro en Australia de los años 80 y así de frente, otros casos recientes… Ciertamente todo condenable! Se ven algunas presentaciones periodísticas ponderadas y equilibradas, otras amplificadas, llenas de preconceptos y hasta odio.
¡Es curiosa la poca noticia y desinterés por miles y miles de sacerdotes que se consumen por millones de niños, por los adolescentes y los más desfavorecidos en los cuatro ángulos del mundo! Pienso que a vuestro medio de información no le interesa que yo haya tenido que transportar, por caminos minados en el año 2002, a muchos niños desnutridos desde Cangumbe a Lwena (Angola), pues ni el gobierno se disponía y las ONG’s no estaban autorizadas; que haya tenido que enterrar decenas de pequeños fallecidos entre los desplazados de guerra y los que han retornado; que le hayamos salvado la vida a miles de personas en México mediante el único puesto médico en 90.000 km2, así como con la distribución de alimentos y semillas; que hayamos dado la oportunidad de educación en estos 10 años y escuelas a más de 110.000 niños...
No es de interés que con otros sacerdotes hayamos tenido que socorrer la crisis humanitaria de cerca de 15.000 personas en los acuartelamientos de la guerrilla, después de su rendición, porque no llegaban los alimentos del Gobierno y la ONU. No es noticia que un sacerdote de 75 años, el P. Roberto, por las noches recorra las ciudad de Luanda curando a los chicos de la calle, llevándolos a una casa de acogida, para que se desintoxiquen de la gasolina, que alfabeticen cientos de presos; que otros sacerdotes, como P. Stefano, tengan casas de pasaje para los chicos que son golpeados, maltratados y hasta violentados y buscan un refugio.
Tampoco que Fray Maiato con sus 80 años, pase casa por casa confortando los enfermos y desesperados. No es noticia que más de 60.000 de los 400.000 sacerdotes, y religiosos hayan dejado su tierra y su familia para servir a sus hermanos en una leprosería, en hospitales, campos de refugiados, orfanatos para niños acusados de hechiceros o huérfanos de padres que fallecieron con Sida, en escuelas para los más pobres, en centros de formación profesional, en centros de atención a cero positivos… o sobretodo, en parroquias y misiones dando motivaciones a la gente para vivir y amar.
No es noticia que mi amigo, el P. Marcos Aurelio, por salvar a unos jóvenes durante la guerra en Angola, los haya transportado de Kalulo a Dondo y volviendo a su misión haya sido ametrallado en el camino; que el hermano Francisco, con cinco señoras catequistas, por ir a ayudar a las áreas rurales más recónditas hayan muerto en un accidente en la calle; que decenas de misioneros en Angola hayan muerto por falta de socorro sanitario, por una simple malaria; que otros hayan saltado por los aires, a causa de una mina, visitando a su gente. En el cementerio de Kalulo están las tumbas de los primeros sacerdotes que llegaron a la región…Ninguno pasa los 40 años.
No es noticia acompañar la vida de un Sacerdote “normal” en su día a día, en sus dificultades y alegrías consumiendo sin ruido su vida a favor de la comunidad que sirve.
La verdad es que no procuramos ser noticia, sino simplemente llevar la Buena Noticia, esa noticia que sin ruido comenzó en la noche de Pascua. Hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece.
No pretendo hacer una apología de la Iglesia y de los sacerdotes. El sacerdote no es ni un héroe ni un neurótico. Es un simple hombre, que con su humanidad busca seguir a Jesús y servir sus hermanos. Hay miserias, pobrezas y fragilidades como en cada ser humano; y también belleza y bondad como en cada criatura…
Insistir en forma obsesionada y persecutoria en un tema perdiendo la visión de conjunto crea verdaderamente caricaturas ofensivas del sacerdocio católico en la cual me siento ofendido.
Sólo le pido amigo periodista, busque la Verdad, el Bien y la Belleza.
Eso lo hará noble en su profesión.
En Cristo,
P. Martín Lasarte sdb
miércoles, 6 de octubre de 2010
Los dineros de los viajes papales: verdades e hipocresías
Escrito por Ecclesia Digital
martes, 05 de octubre de 2010
Influyentes medios de comunicación –bien por sensacionalismo fácil, bien por declarado o larvado anticlericalismo, bien por la suma de estos dos factores– cuando se aproxima un viaje papal intensifican su campaña en contra aduciendo los cuantiosos gastos que dicha visita apostólica va a reportar a las arcas públicas y a los mismos fondos eclesiales. Lo pudimos comprobar ya hace un mes con ocasión del memorable periplo de Benedicto XVI al Reino Unido, y ya «se calientan motores» en España, tanto para la visita de los próximos y ya inminentes días 6 y 7 de noviembre con destino a Santiago de Compostela y a Barcelona y, sobre todo, de cara a la JMJ 2011 Madrid y la presencia en ella del Santo Padre. Una vez más, la polémica está trufada de hipocresía, manipulación y mala intención.
En septiembre pasado fue el mismo Gobierno británico el que hubo de salir al paso de la campaña, recordando que una cumbre política internacional cuesta bastante más que un viaje del Papa y recordando que buena parte de estos gastos los sufragaban los católicos británicos. En las mismas nos encontramos ahora. La organización de la JMJ 2011 Madrid presentaba el viernes 1 de octubre (ver páginas 8 y 9) su proyecto de financiación para la Jornada. Las aportaciones de los participantes y las ayudas de las empresas y particulares serán sus dos principales fuentes de financiación. Los asistentes a la JMJ sufragarán, en efecto, dos tercios del coste del acontecimiento, mientras que empresas patrocinadoras y donativos de particulares cubrirán el tercio restante. Todo ello sin contar con la impagable e incontable en cifras aportación de los más de veinte mil voluntarios que colaborarán y harán posible el evento de modo ejemplar y altruista.
Por supuesto que las Administraciones Públicas están llamadas también a sumarse con sus infraestructuras, dispositivos y recursos humanos, profesionales, logísticos y técnicos. Es de agradecer la buena disposición que tantos las administraciones nacionales, regionales y locales están mostrando al efecto en Santiago, en Barcelona y en Madrid. Pero no conviene olvidar que estas instituciones son administraciones, esto es, recaudadoras y canalizadoras de los impuestos de todos los ciudadanos y contribuyentes, entre los que nos hallamos los católicos, que en España somos no menos del ochenta por ciento de ellos.
Pero aún hay más: antes de que los dineros empleados en los citados eventos produzcan sus frutos y beneficios económicos, ya han rentado, ya han sido y son rentables. ¿Quién puede dudar al respecto de la inmensa rentabilidad –si es que hay que hablar en estos términos – del Camino de Santiago, de la catedral compostelana, del templo de la Sagrada Familia de Barcelona y de todo el potencial de Madrid, ciudad de indudables y fecundas raíces y presencias cristianas y católicas? ¿Quién puede dudar de la repercusión y del impacto mediático en todo el mundo que volverán a adquirir estos lugares con ocasión de la visita del Papa y de sus mismas consecuencias de difusión, de divulgación, de extraordinaria campaña de imagen y hasta publicitaria?
En cualquier caso, el dinero nunca es un fin en sí mismo. El dinero, los recursos económicos, han de estar al servicio del bien común y, por supuesto, de la verdadera solidaridad. Y dicho sea con toda humildad –jamás desde la autocomplacencia – y siempre desde las más exigentes claves evangélicas del imperativo de la caridad, difícilmente se podrá acusar a la Iglesia y a los católicos de derrochadores y de no atender a los necesitados. Emblemática resulta a este respecto la jornada de oración, penitencia y limosna que el arzobispado de Santiago de Compostela ha convocado para la víspera misma de la llegada del Papa. Por no abundar, por citar otros ejemplos, en las numerosas iniciativas solidarias en torno a la JMJ 2011 Madrid.
Todo ello son argumentos y razones que avalan la verdad, la utilidad y la honestidad de los dineros destinados a los viajes papales, todo un don y una gracia –y no solo de carácter espiritual y pastoral – que, en absoluto, se merecen campañas falaces e hipócritas como a las mencionadas al comienzo de nuestro editorial. Los viajes papales a nadie se imponen, ni van contra nadie sino a favor de todos aquellos que los quieran a acoger. Y la experiencia, por cierto, dice que en España son la inmensa mayoría, una inmensa mayoría que debe ser respetada y apoyada.
martes, 05 de octubre de 2010
Influyentes medios de comunicación –bien por sensacionalismo fácil, bien por declarado o larvado anticlericalismo, bien por la suma de estos dos factores– cuando se aproxima un viaje papal intensifican su campaña en contra aduciendo los cuantiosos gastos que dicha visita apostólica va a reportar a las arcas públicas y a los mismos fondos eclesiales. Lo pudimos comprobar ya hace un mes con ocasión del memorable periplo de Benedicto XVI al Reino Unido, y ya «se calientan motores» en España, tanto para la visita de los próximos y ya inminentes días 6 y 7 de noviembre con destino a Santiago de Compostela y a Barcelona y, sobre todo, de cara a la JMJ 2011 Madrid y la presencia en ella del Santo Padre. Una vez más, la polémica está trufada de hipocresía, manipulación y mala intención.
En septiembre pasado fue el mismo Gobierno británico el que hubo de salir al paso de la campaña, recordando que una cumbre política internacional cuesta bastante más que un viaje del Papa y recordando que buena parte de estos gastos los sufragaban los católicos británicos. En las mismas nos encontramos ahora. La organización de la JMJ 2011 Madrid presentaba el viernes 1 de octubre (ver páginas 8 y 9) su proyecto de financiación para la Jornada. Las aportaciones de los participantes y las ayudas de las empresas y particulares serán sus dos principales fuentes de financiación. Los asistentes a la JMJ sufragarán, en efecto, dos tercios del coste del acontecimiento, mientras que empresas patrocinadoras y donativos de particulares cubrirán el tercio restante. Todo ello sin contar con la impagable e incontable en cifras aportación de los más de veinte mil voluntarios que colaborarán y harán posible el evento de modo ejemplar y altruista.
Por supuesto que las Administraciones Públicas están llamadas también a sumarse con sus infraestructuras, dispositivos y recursos humanos, profesionales, logísticos y técnicos. Es de agradecer la buena disposición que tantos las administraciones nacionales, regionales y locales están mostrando al efecto en Santiago, en Barcelona y en Madrid. Pero no conviene olvidar que estas instituciones son administraciones, esto es, recaudadoras y canalizadoras de los impuestos de todos los ciudadanos y contribuyentes, entre los que nos hallamos los católicos, que en España somos no menos del ochenta por ciento de ellos.
Pero aún hay más: antes de que los dineros empleados en los citados eventos produzcan sus frutos y beneficios económicos, ya han rentado, ya han sido y son rentables. ¿Quién puede dudar al respecto de la inmensa rentabilidad –si es que hay que hablar en estos términos – del Camino de Santiago, de la catedral compostelana, del templo de la Sagrada Familia de Barcelona y de todo el potencial de Madrid, ciudad de indudables y fecundas raíces y presencias cristianas y católicas? ¿Quién puede dudar de la repercusión y del impacto mediático en todo el mundo que volverán a adquirir estos lugares con ocasión de la visita del Papa y de sus mismas consecuencias de difusión, de divulgación, de extraordinaria campaña de imagen y hasta publicitaria?
En cualquier caso, el dinero nunca es un fin en sí mismo. El dinero, los recursos económicos, han de estar al servicio del bien común y, por supuesto, de la verdadera solidaridad. Y dicho sea con toda humildad –jamás desde la autocomplacencia – y siempre desde las más exigentes claves evangélicas del imperativo de la caridad, difícilmente se podrá acusar a la Iglesia y a los católicos de derrochadores y de no atender a los necesitados. Emblemática resulta a este respecto la jornada de oración, penitencia y limosna que el arzobispado de Santiago de Compostela ha convocado para la víspera misma de la llegada del Papa. Por no abundar, por citar otros ejemplos, en las numerosas iniciativas solidarias en torno a la JMJ 2011 Madrid.
Todo ello son argumentos y razones que avalan la verdad, la utilidad y la honestidad de los dineros destinados a los viajes papales, todo un don y una gracia –y no solo de carácter espiritual y pastoral – que, en absoluto, se merecen campañas falaces e hipócritas como a las mencionadas al comienzo de nuestro editorial. Los viajes papales a nadie se imponen, ni van contra nadie sino a favor de todos aquellos que los quieran a acoger. Y la experiencia, por cierto, dice que en España son la inmensa mayoría, una inmensa mayoría que debe ser respetada y apoyada.
lunes, 26 de julio de 2010
¿Qué es el aborto?
Si alguien quiere saber que es el aborto, que no deje de visitar el siguiente enlace:
http://www.derechoalavida.org/eduardo-dura-realidad-esp.htm
http://www.derechoalavida.org/eduardo-dura-realidad-esp.htm
viernes, 2 de julio de 2010
El imán de Cunit se sienta en el banquillo
El imán de Cunit se sienta en el banquillo denunciado por "acoso "El fiscal pide prisión para dos líderes de la comunidad en el arranque del juicio
MARIA MORELL CUNIT (TARRAGONA) 02/07/2010
Fátima Ghailan, la mediadora cultural de Cunit, relató ayer al tribunal de la Audiencia de Tarragona el calvario que soportó durante meses. "Querían que mi puesto de trabajo fuera para otra persona", resumió. Visiblemente afectada, la mediadora contradijo, punto por punto, las explicaciones de los cuatro procesados que la habían "atemorizado" y acusado de "no ser una buena musulmana" y de "no educar bien" a sus hijos: Mohamed Benbrahim popularmente conocido como el imán de Cunit, aunque él es albañil de profesión y niega ese cargo; su mujer, Zhora, y su hija Haffsa; y el presidente de la Asociación Islàmica de Cunit, Abderrahman El Osri.
La mediadora sostiene que los problemas empezaron al "pedir usar la mezquita para alfabetizar mujeres". A partir de ahí, empezó a recibir anónimos y se inició una recogida de firmas en su contra. Entonces decidió quitarse el velo y la tensión estalló el 22 de noviembre de 2009, con un enfrentamiento entre Ghailan y su marido, por un lado, con el imán y su hija. Ante el juez de paz, que dio la razón a la mediadora, las versiones discreparon.
Tras el cruce de denuncias, el acoso se intensificó. "Recibía llamadas anónimas que me decían que me quemarían la casa y que mis hijos son infieles", declaró ayer la mediadora. Los acusados negaron todas las acusaciones o que reclamasen "jamás" a la alcaldesa de Cunit, la socialista JudithAlberich, que despidiera a la mujer.
El fiscal pide cinco años de prisión para el presidente, cuatro para el imán y dos para su mujer y su hija. La defensa pide la absolución de todos ellos. Es el primer juicio que sienta en el banquillo a dos líderes de la comunidad musulmana.
MARIA MORELL CUNIT (TARRAGONA) 02/07/2010
Fátima Ghailan, la mediadora cultural de Cunit, relató ayer al tribunal de la Audiencia de Tarragona el calvario que soportó durante meses. "Querían que mi puesto de trabajo fuera para otra persona", resumió. Visiblemente afectada, la mediadora contradijo, punto por punto, las explicaciones de los cuatro procesados que la habían "atemorizado" y acusado de "no ser una buena musulmana" y de "no educar bien" a sus hijos: Mohamed Benbrahim popularmente conocido como el imán de Cunit, aunque él es albañil de profesión y niega ese cargo; su mujer, Zhora, y su hija Haffsa; y el presidente de la Asociación Islàmica de Cunit, Abderrahman El Osri.
La mediadora sostiene que los problemas empezaron al "pedir usar la mezquita para alfabetizar mujeres". A partir de ahí, empezó a recibir anónimos y se inició una recogida de firmas en su contra. Entonces decidió quitarse el velo y la tensión estalló el 22 de noviembre de 2009, con un enfrentamiento entre Ghailan y su marido, por un lado, con el imán y su hija. Ante el juez de paz, que dio la razón a la mediadora, las versiones discreparon.
Tras el cruce de denuncias, el acoso se intensificó. "Recibía llamadas anónimas que me decían que me quemarían la casa y que mis hijos son infieles", declaró ayer la mediadora. Los acusados negaron todas las acusaciones o que reclamasen "jamás" a la alcaldesa de Cunit, la socialista JudithAlberich, que despidiera a la mujer.
El fiscal pide cinco años de prisión para el presidente, cuatro para el imán y dos para su mujer y su hija. La defensa pide la absolución de todos ellos. Es el primer juicio que sienta en el banquillo a dos líderes de la comunidad musulmana.
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